“La situación para las mujeres en la Udec es desfavorable”: Hablan tres expertas sobre la falta de políticas de género en la institución

Por Cecilia Ananías Soto.

Fernando Valenzuela (cc) | Flickr

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La Universidad de Concepción ha sido reconocida por la Fundación Chile Unido como una de las cinco mejores organizaciones para trabajar en Chile. Becas de estudios técnicos o universitarios para hijos y cónyuges de los trabajadores, sala cuna dentro del campus y convenios de salud son algunas de sus bondades. ¿Pero son suficientes estas medidas para mantener un buen ambiente laboral, especialmente para las mujeres?

Las denuncias interpuestas en 2015 parecen poner en entredicho esto. Primero, un profesor de Periodismo, Héctor Alarcón Manzano, fue acusado por dichos machistas y malos tratos a varias alumnas de esta carrera; tras múltiples denuncias a medios de comunicación y movilizaciones, el académico fue sometido a un sumario interno del que nunca se supo su resultado y finalmente, se acogió a jubilación sin sanciones.

Algo similar ocurrió cuando se descubrió una cámara de video en el baño que utilizaban las secretarias de la Vicerrectoría de Asuntos Económicos, en el cuarto piso de este edificio. En un principio, se intentó minimizar el tema y no fue hasta que se filtró a los medios, que se decidió denunciar a la Policía de Investigaciones y abrir un sumario interno. Nunca se supo el resultado de este sumario de manera pública y este trabajador, quien ni siquiera fue identificado en los comunicados enviados a los medios de comunicación, finalmente renunció.

Los hechos ocurren en una institución educativa en la que prácticamente no existen autoridades femeninas, en la que no parece haber una política transversal de género y donde la única mujer que ha asumido el cargo de vicerrectora, la Dra. Jacqueline Sepúlveda, fue reemplazada antes de cumplir un año en esta posición. Ante esto, cabe preguntarse, ¿necesita la Universidad de Concepción cambiar sus políticas internas para garantizar la protección e igualdad a sus académicas, trabajadoras, administrativas y alumnas?

“Chao Alarcón”

Fue a mediados de junio del 2015, que estalló en los medios de comunicación un problema que se arrastraba desde hacía años en la carrera de Periodismo. Entre movilizaciones y consignas, los estudiantes exigieron someter a sumario y el despido del profesor Héctor Alarcón Manzano, por tratos vejatorios y dichos machistas.

Patty Mancilla | Twitter

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“Más fácil que pegarle a una mujer”, fueron las palabras con las que el docente calificó un certamen y que se convirtieron en la consigna de los jóvenes que pedían su salida. Él intentó defenderse diciendo que había pronunciado estas palabras a “cinco estudiantes colombianos, a los que les explique que este es un dicho del sur”. Pero en medio del proceso, surgieron nuevas denuncias de tratos vejatorios de alumnas y otras periodistas egresadas, las cuales incluso fueron interpuestas al Servicio Nacional de la Mujer.

Tras meses de protestas, el académico sólo fue sometido a un sumario interno del que nunca se supo el resultado de manera pública y finalmente, jubiló sin sanciones. Para Carla Donoso Orellana, antropóloga especialista en Género y Sexualidad, lo más grave fue no enfrentar el caso inmediatamente.

Lucas Salazar | Twitter

Lucas Salazar | Twitter

“La política del avestruz no funciona. No sirve hacer como que nada está pasando ni pretender que no es serio o que se diluirá solo. Eso sólo logra agravar las cosas y dejar que lleguen a puntos que no deben llegar”, explica.

Esta académica, quien cursa un doctorado en la Universidad de Ámsterdam, Holanda, cree que la falta de instancias institucionales llevó a que las víctimas se expusieran públicamente: “No puede ser que para que te escuchen tengas que funar a un profesor o salir en un medio de comunicación dando declaraciones, mostrando tu cara, porque estas situaciones son íntimas, confidenciales y requieren de un cuidado de la privacidad de esa persona”.

La Doctora en Estudios Americanos y especialista en Historia de las Mujeres y Estudios de Género, Alejandra Brito Peña, tiene una opinión similar. “Como no había un protocolo de universidad, la decanatura actuó en un primer momento tratando de proteger al implicado, intentaron minimizar el tema y tardó demasiado la petición de sumario. Fue un caso grave porque existían las evidencias suficientes para darle credibilidad a las denuncias”, detalla.

Tebal | Twitter

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“La universidad tiene una responsabilidad dentro de eso, porque el profesor acusado de prácticas machistas y misóginas era Director de Departamento, por ende, tenía un poder importante dentro de la facultad, por lo que era muy difícil que se manejara el caso de manera interna”, agrega Donoso.

Ante esto, la Doctora en Sociología, Beatriz Cid Aguayo cree que es necesario “que la universidad funcione como institución con los protocolos claros, con un sistema de sumarios transparentes y que estos se lleven a cabo inmediatamente, en vez de quedar a criterio de decanato. Y que también haya un espacio de defensoría, o sea, que el acusado tenga derecho a legítima defensa”.

Pero a pesar de todo el revuelo que levantó este caso, no han existido instancias para determinar estos protocolos y pocos meses después, volvió a ocurrir otro caso, aún más grave que el anterior.

El caso “Cámaras”

En noviembre del 2015, fue descubierta una cámara de video en el cuarto piso de la Vicerrectoría de Asuntos Económicos, específicamente, en el baño que utilizaban las secretarias del lugar; ellas mismas hallaron el aparato camuflado.

Aunque el mismo vicerrector, Alejandro Santa María, confirmó lo ocurrido a los medios dos meses después, sólo señaló que se tomaron “medidas de carácter psicológico” con las funcionarias y nunca fue revelado el nombre, tipo de contrato y la antigüedad del funcionario en la institución. Sólo se supo que “administraba de forma remota la contabilidad del jardín infantil” de la institución.

Stephen (cc) | Flickr

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Tal como ocurrió con el caso “Chao Alarcón”, nunca se comunicó a la comunidad universitaria el resultado de su sumario interno o si existió alguna sanción de otro organismo. Sólo que este trabajador renunció. Para Donoso, el caso fue “muy raro. La forma en que las autoridades lo manejaron, fue simplemente esconderlo”, detalla.

Aunque desde el Programa de Estudios de Género de la universidad se sacó un comunicado a raíz de lo ocurrido, sorprendentemente, fueron censuradas. Carla Donoso explica que desde Vicerrectoría se les pidió bajarlo de las redes sociales “argumentando que dañábamos la imagen de la universidad y que desinformábamos, porque no teníamos todos los antecedentes respecto al tema”, relata.
“Nuevamente la solución fue minimizar el tema, la persona no fue sancionada, sino que simplemente renunció. Este tipo de sucesos deberían haber generado una política institucional: pero no, se censuró abiertamente a algunos organismos de la universidad que condenaron estas actitudes. Como que la institución prefiere ponerse una venda frente a los hechos y solucionarlos como casos aislados”, agrega Brito.

I F (cc) | Flickr

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Cid cree que “hay un tema de prestigio universitario” obstaculizando el correcto accionar de la institución en estas situaciones. “Lo cual es un malentendido, porque creo que la universidad se prestigia más reaccionando adecuadamente. Si las cosas se ocultan, no tenemos cómo saber las dos partes de la historia”, explica.

Pocas mujeres tomando decisiones

La falta de protocolos claros ante casos de machismo y acoso no es el único problema que estas expertas identifican en la Universidad de Concepción. La antropóloga, Carla Donoso, llevó a cabo una pequeña investigación exploratoria en las facultades de Ingeniería, Ciencias Físicas y Matemáticas, Ciencias Naturales y Oceanográficas, Agronomía, Ciencias Químicas, Ciencias Biológicas y Farmacia. Este estudio reveló que “el 29% de la planta académica son mujeres”.

La misma brecha se repite en cuanto a las jerarquías: en estas facultades, sólo el 16% de las mujeres tienen cargos titulares, un 25% trabaja como asociadas y el 40% como asistentes. Si bien estas cifras deberían variar si se sumaran facultades más feminizadas como Humanidades, Educación y Ciencias de la Salud, hablan de una realidad dispar en las ciencias duras.

Rodrigo Gutiérrez (cc) | Flickr

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“Los profesores jefes por lo general son hombres, mientras que al final de la escala, donde están los profesores adjuntos, colaboradores y asistentes, imperan las mujeres. Esto también ocurre en cargos directivos: el 2014, hubo por primera vez una Vicerrectora en la UDEC y duró un año, ni siquiera alcanzó a completar su periodo”, detalla.

“Creo que tiene mucho que ver con esta lógica productivista. ¿Quiénes pueden asumir las pegas directivas? Personas que tienen los hijos ya crecidos u hombres. Si tienen hijos pequeños, es difícil que puedan asumir estas labores. Es necesario incluir esta cuestión social para poder aumentar la representatividad”, explica Cid.

“Mujeres con capacidad de gestión en esta universidad existen muchas. Pero no existen mecanismos que faciliten su ingreso a cargos de decisión. La salida de la Vicerrectora en menos de un año demostró que no existe confianza de las autoridades en las mujeres”, agrega Brito.

Claudio Bustos (cc) | Flickr

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La Doctorada en Estudios Americanos también cree que muchas mujeres se auto excluyen, porque existen estructuras que lo dificultan. Por ejemplo, el hecho de que muchas decisiones se tomen en espacios informales fuertemente masculinizados. “Cuando tú llegas a una reunión crees ingenuamente que se va a discutir ahí para tomar una decisión, pero por lo general llegan con las cosas más o menos ‘cocinadas’, ya que las decisiones se tomaron antes “, explica.

Brito concluye que para las mujeres “es muy difícil acceder a un puesto de poder porque significa tener disponibilidad 24/7 y si tienes familia, hijos, un mundo afuera, no estás dispuesta a renunciar a eso”.

Cid tiene claro que la Universidad de Concepción cumple con la ley con beneficios como una sala cuna en el campus. “Existe una agenda de género que la Udec la cumple y lo hace bien. Pero ha sido trabajado desde la definición clásica, desde los derechos reproductivos. Su agenda apunta a las madres”, explica.

Para Donoso, el panorama está claro: “La situación para las mujeres en la UDEC es desfavorable y va a seguir siendo así mientras no haya una política de género, porque esos cambios no se dan por sí solos. Tiene que haber una institución impulsando la equidad de género, para cerrar estas diferencias, o sino continúan o tienden a profundizarse”, concluye.

Declaración a raíz de los hechos de violencia ocurridos en el campus Udec

Retrato Independiente | Facebook

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Durante las últimas semanas, se han producido eventos de violencia de distinta envergadura, luego de las marchas convocadas por las organizaciones que sostienen al movimiento estudiantil. Algunos de estos hechos han afectado a símbolos universitarios y también a estudiantes y trabajadores que se manifiestan pacíficamente.

En relación a esto, queremos declarar que rechazamos la violencia irracional que va deteriorando cada vez más el tejido social y nuestra existencia como colectivo, afectándose la dignidad de quienes son víctimas de la violación de sus derechos fundamentales, como se ha constatado en denuncias realizadas luego de detenciones y desalojos.

En cuanto al accionar de las Fuerzas Especiales de Carabineros en nuestra Universidad de Concepción, queremos ser enfáticos en señalar nuestro rechazo al uso abusivo y desproporcionado de gases lacrimógenos y líquidos tóxicos que afectan cotidianamente a estudiantes y trabajadores. Se manifiesten o no, tienen todo el derecho a que su lugar de estudio y trabajo no atente contra su salud, dada la toxicidad que permanece por varias horas posteriormente a los hechos.

Retrato Independiente | Facebook

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Es absolutamente contrario al espíritu universitario ver el campus convertido en campo de batalla y observar cómo se realizan controles de identidad y detenciones a estudiantes que no han ocultado su identidad ni están incurriendo en falta alguna. Es por esto que destacamos y agradecemos las palabras de nuestras autoridades al manifestar que no se han autorizado este tipo de intervenciones represivas, sin embargo creemos que se debe ser más enérgicos en establecer los límites y al exigir que Carabineros tenga un plan de intervención y prevención de delitos que respete la autonomía universitaria y que se ajuste a parámetros internacionales de respeto a los derechos ciudadanos.

En relación al rayado a un símbolo universitario, como fue el caso del escudo del edificio Arco, creemos que además de la condena a un acto que no aporta a la unidad de la comunidad, se deben analizar las razones de fondo que están detrás de este hecho, ejecutado con el claro propósito de denostar un símbolo institucional. Este tipo de ataques es algo relativamente nuevo, ya que tradicionalmente la Universidad y sus símbolos eran objeto de respeto por parte de la comunidad. Por lo tanto, junto con condenar este ataque, porque no aporta en nada a la causa por la cual se convoca a las movilizaciones, creemos importante entender el gesto como producto de una disociación que nuestra Universidad ha sufrido con relación a la comunidad a la cual se debe.

De esta manera, nuestra Institución pasa a ser un referente más del actual sistema económico-educativo que ha producido tantas desigualdades, las cuales son canalizadas de manera violenta por parte de algunos segmentos de la sociedad. Podemos constatar que la Universidad de Concepción ha perdido paulatinamente su rol como referente de transformación social, quedando al vaivén de las políticas económicas que rigen nuestro sistema educacional.

Redes sociales

Redes sociales

Es por esto que creemos que hechos como éste, además de despertar nuestra reacción, deben ser interpretados como un llamado urgente para recuperar el espíritu fundacional de nuestra Universidad, para recuperar la senda de nuestros referentes que transformaron a este plantel en un faro del progreso, del pluralismo y de la democracia, haciendo extensión real y generando una universidad abierta en todo su sentido. No se trata de defender corporativamente nuestros símbolos, como una elite se defiende del lumpen, si no de generar los cambios que desde nuestra posición y responsabilidad podamos impulsar para que las desigualdades no destruyan nuestra sociedad tal como está ocurriendo.

Es por esto que rechazamos todo tipo de violencia, tanto la que afecta a las instituciones y por sobre todo a las personas, sean de la etnia, religión o clase social que sean. Rechazamos tanto la violencia ejercida por manifestantes agresivos y la represión policial abusiva, como la violencia estructural que es reflejo de un Estado que no garantiza derechos mínimos, afectando el bienestar y la convivencia social.

Finalmente, hacemos un llamado a la comunidad universitaria a organizarse en torno a las demandas sociales por una educación pública, gratuita y de calidad, copando el campus universitario con actividades abiertas a la comunidad que permitan cambiar el desenlace de las manifestaciones desde el enfrentamiento violento, permitiendo el encuentro fraterno que nos permita ser un aporte real al desarrollo, tanto para los y las estudiantes universitarios, como para todo miembro de la comunidad.

Directorio
Asociación de Académicos y Académicas Enrique Molina Garmendia
Universidad de Concepción,
Concepción, 13 de Junio de 2016.

Violencia policial en manifestaciones estudiantiles: ¿Por qué la justifican los chilenos?

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Por Cecilia Ananías.

“Me empezaron a acosar las cuatro carabineras, a acercarse casi escupiéndome, a pegarme en el hombro. Una funcionaria intento sacarme el piercing de la nariz con un cortaúñas y una me tenía agarrada para no moverme. Como no me pudieron sacar el piercing, fue a buscar un alicate y me lo sacó hacia arriba. Me caí, me basureó totalmente y se reían cuando nosotros estábamos desvistiéndonos (…) tras esto se me hinchó la nariz y producto de eso he estado con dolores de cabeza, mareos y vómito”.

El fragmento anterior corresponde al estremecedor testimonio de Constanza Vargas (19), la estudiante del Liceo de Niñas A-33 que fue formalizada por maltrato de obra de Carabineros, el pasado domingo 5 de junio. Su calvario comenzó cuando la desalojaron a tirones de una toma pacífica de este establecimiento; al verse presionada por las uniformadas, intentó soltarse y le pegó un golpe de puño a una funcionaria. Esto le significó ser detenida y llevada hasta el calabozo de la Primera Comisaría de Concepción, donde ocurrieron los tratos vejatorios que relataba.

Constanza reconoció haber dado el golpe, pero declaró en el Juzgado de Garantía que fue sin dolo (sin intención). Aun así, tiene prohibición de acercarse a la funcionaria y se llevará a cabo una investigación que durará por dos meses. Los vejámenes y maltratos que sufrió dentro del calabozo, en cambio, pasaron a segundo plano para la justicia e incluso, apenas han sido mencionados por algunos medios locales.

El mismo día en que quedó detenida, sus compañeras difundieron lo ocurrido en un video de Facebook, el cual ya suma más de 139 mil reproducciones. En este registro, agregaron que a Constanza la habrían denigrado con frases como “lesbiana asquerosa”. Si bien a las jóvenes les llegaron muchos mensajes de apoyo, también recibieron decenas de comentarios llenos de odio a través de las redes sociales: “Vayan a clases, flojas”, “cabras c#liás, más fuerte tendrían que pegarle”, “al que le gusta el leseo que lo aguante”, “en la vida mandan los adultos, no los pendejos” y “eso les pasa por andar en tomas”, son algunas de las críticas que han recibido.

Algo similar ocurrió con el caso de María Paz Cajas, la actriz de 34 años que denunció haber sufrido un aborto, luego de que una funcionaria de Carabineros le propinara una patada en la vagina. A pesar de que ella no participaba en la marcha –sólo intercedió por dos escolares- y tampoco estaba consciente de su embarazo de 5 semanas, también fue víctima de comentarios terribles en las redes sociales: “¿qué tenís’ que andar hueviando con los encapuchados?”, “capaz que sea de las que apoya el aborto”, “tú eres la primera que debe cuidar tu embarazo”, “¿y qué hacías en la marcha?”, fueron algunos de los mensajes que recibió.

Ante eso, cabe preguntarse, ¿por qué la gente tiende a avalar la violencia policial? ¿Y por qué existe una mirada tan crítica de las movilizaciones estudiantiles, al punto de que se les culpabiliza por los episodios de violencia?

Cuando la sociedad permite la violencia

“Lo que el poder hace, es porque la sociedad lo permite”, explica la socióloga y especialista en Género, Dra. Beatriz Cid. La experta afirma que no es menor que la ciudadanía apoye y justifique cada acción policial violenta, ya que “el poder emerge de sentidos comunes, de opiniones sociales comunes, que legitiman su accionar”. Es por esto que “se seguirán escuchando comentarios así, a veces un poco más elegantes o suaves, pero que finalmente, avalan la violencia policial dentro de las manifestaciones”.

Para la vicepresidenta de la FEC, Mónica Sánchez, este fenómeno responde a dos problemáticas propios de un sistema de dominación y explotación: “El Gobierno, a través de los medios de comunicación, ha ido criminalizando la protesta y los distintos métodos de lucha que tienen los estudiantes y otros sectores. Finalmente, eso se reproduce dentro de la misma ciudadanía, que comienza a criminalizar estos actos”. A eso, ella también le suma la violencia estructural de la cual muchas mujeres son víctimas, más aún si pertenecen a una disidencia sexual.

Mónica Sánchez | Facebook

Mónica Sánchez | Facebook

La doctora en Derecho y profesora asociada de la Universidad de Concepción, Amaya Álvez Marín, afirma que aunque la alumna es responsable de la lesión propinada a la uniformada, “me parece que existe una errada percepción del rol del Estado, sus instituciones y en general de las fuerzas policiales. El deber de estas últimas es asegurar la paz social. Por ende, el centro de la preocupación deben ser los ciudadanos y ciudadanas”.

A pesar de que las acciones del movimiento estudiantil son mal vistas, la académica aclara que “la protesta social es un derecho fundamental. Está sujeto a reglas, pero es un derecho que debe ser respetado bajo ciertos márgenes”. Lamentablemente, “no hemos discutido como sociedad cuáles son esos límites, quién es la autoridad política responsable de lo que ocurra y qué procedimientos internos existen para evitarlo e sancionarlo”. Y en medio de la ausencia de este debate, continúan ocurriendo más episodios de agresiones y malos tratos.

Dentro de este caso, para la abogada una cosa es segura: “existe una obligación del Estado de Chile, sus instituciones y funcionarios de regular el uso de la fuerza y proteger a las personas bajo custodia o detenidas”, declara. Para ella, que hayan desnudado a la adolescente es “inaceptable” y no se condice con los tratados sobre violencia contra la mujer que Chile ha firmado. Insultarla por su sexualidad también transgrede la ley y lo mismo ocurre con la manera en que le sacaron el piercing. Usar un alicate “claramente puede ser considerado un acto vejatorio y denigrante, además de innecesario”, puntualiza.

La demonización del movimiento estudiantil

De los fuertes comentarios dejados en el video-denuncia del caso de Constanza Vargas y también en el caso de la actriz María Paz Cajas, se desprende un enorme rechazo de la población hacia el movimiento estudiantil y otros movimientos sociales. Esto bien lo sabe Macarena Cruz, vocera del Colectivo Liceo de Niñas A-33. Este establecimiento ha sido tomado varias veces, en demanda por un trato no discriminatorio. Pero a pesar de su propuesta pacífica, han sido fuertemente criticadas por profesores, apoderados y sus mismas compañeras.

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“Ellos no se dan cuenta de lo que se hace en una toma. Creen que nos estamos alcoholizando, teniendo sexo, entrando gente que no es del liceo, lo generalizan mucho. Quizás han habido tomas muy violentas, que han destruido el inmobiliario de los liceos, pero no es nuestro caso. Por eso creo que avalan la violencia. A Carabineros los tienen tan en lo alto, que no piensan que pueden haber cosas por atrás”, explica.

Una opinión similar tiene Javiera Sanhueza, presidenta del 3º Medio C del mismo liceo: “Creen que los estudiantes venimos a puro lesear a las tomas, que sólo las hacemos para perder clases y que eso justifica todos los golpes que recibamos. Somos las malas de la película, nos han acusado de romper cosas”, agrega.

La principal demanda de estas estudiantes, es que se acabe la discriminación en este establecimiento. “Te discriminan por ser mamá, por estar embarazada, por ser de un estrato social bajo, por homofobia y hasta se discrimina a las niñas de Integración”, enfatiza Macarena Cruz.

“También exigimos democracia, porque no se nos toma en cuenta en las decisiones. Cuando queremos hacer reuniones, nos mandan al parque a hacerlas, pero este es nuestro liceo, tenemos derecho a ocuparlo”, puntualiza Javiera Sanhueza.

La socióloga Beatriz Cid tiene claro que el movimiento estudiantil se ha ido separando de la base social, lo cual ha significado una baja en su aprobación. “A la gente no le gusta el desorden, no le gusta la huelga pasando por la calle, entonces, como el movimiento estudiantil hace procesos de radicalizaciones y como ha sufrido muchas fracturas internamente, va perdiendo la conexión con la ciudadanía”, explica.

Beatriz Cid | Sociología Udec

Beatriz Cid | Sociología Udec

También, existe un muy mal concepto de las estudiantes movilizadas, ya que hasta en las construcciones de sujetos políticos son separadas sexualmente. “Hay formas de hacer política que son socialmente consideradas propias de las mujeres y formas de hacer política de los hombres. Y las mujeres que transgreden esa forma de hacer política femenina (como las beneficencias, las juntas de vecinos, los comedores estudiantiles, o la política buena onda de ayudar a estudiar), son sancionadas socialmente. No son ‘señoritas’. Estar en una calle haciendo barricadas es una forma política considerada socialmente masculina. Incluso marchar lo es, por eso muchas participan en estas protestas bailando”, aclara la socióloga y doctora en Filosofía.

La necesidad de un cambio institucional

Cuando la estudiante del Liceo de Niñas A-33, Constanza Vargas, denunció haber sido maltratada al interior del calabozo, el primer obstáculo con el que se enfrentó fueron los mismos uniformados: “Cuando fueron a hacer la denuncia a Carabineros nos decían que no había ocurrido nada, que no habían hecho nada y defendían mucho a Tania, la carabinero que la denunció. Trataban mucho de encubrir y encuentro que está súper mal eso: Carabineros es una entidad que defiende los derechos humanos, de los chilenos, y que no defiendan a los estudiantes, que somos menores de edad, lo encuentro terrible”, declara Javiera Sanhueza.

El caso de la estudiante Constanza Vargas y de la actriz María Paz Cajas, son sólo algunas de las denuncias más visibilizadas por los medios de comunicación y redes sociales, pero no son las únicas víctimas. El 2 de junio en Santiago, una estudiante del Liceo Experimental Manuel Salas y otra del Colegio Santa Catalina Labourne fueron heridas con perdigones, disparados a corta distancia por Carabineros. Ambas eran menores de edad.

Centro de alumnas Liceo de Niñas | Facebook

Centro de alumnas Liceo de Niñas | Facebook

A finales de mayo, otra joven se desplomó en plena marcha, presuntamente ahogada por los fuertes gases lacrimógenos que Carabineros lanzó hacia los manifestantes; debió ser reanimada y llevada a un centro asistencial por personal de Fuerzas Especiales. En otra marcha pacífica que se llevó a cabo en Santiago y que protestaba por los feminicidios ocurridos en marzo, más de 10 manifestantes fueron detenidas con extrema violencia. Incluso, algunas denunciaron tocaciones en sus partes íntimas. Ante estas situaciones, surge la pregunta, ¿se avala el uso de violencia desde la misma institución?

La también estudiante de Trabajo Social, Mónica Sánchez, tiene la sensación de que los mismos uniformados justifican la violencia: ” Van avalando ese tipo de prácticas, al punto de que finalmente la ciudadanía las entiende como legítimas, por lo que no las critican. Esto lleva a que se invisibilice la figura de la persona agredida por la violencia policial, pasa a segundo plano. Y eso ocurre no sólo con los estudiantes, sino que a cualquier persona en lucha”, afirma.

Beatriz Cid cree que Carabineros ha avanzado mucho en su enfoque de género, especialmente en el tema de las denuncias por violencia contra la mujer. “Hace 20 años atrás, si una mujer llegaba a denunciar esto, le decían que se arreglara con el marido: hay que reconocer que han avanzado en eso. Pero eso no se ha extendido a la cuestión represiva. Este oficio ingrato y que ojalá fuera innecesario, requiere de un enfoque de género”, agrega.

Amaya Álvez | Facultad de Derecho

Amaya Álvez | Facultad de Derecho

Amaya Álvez es enfática al afirmar que “existen numerosas normas internacionales de derecho humanos que regulan el uso de la fuerza para el cumplimiento del ordenamiento y la mantención de la paz pública y convivencia social” y una de las principales reglas, es que “el empleo de la fuerza debe ser proporcional y el mínimo necesario”.

Ante los episodios de violencia recientemente ocurridos, ella cree que se hace urgente “revisar de qué manera reciben educación en Derechos Humanos quienes son formados en esas instituciones policiales y qué procedimientos internos existen para sancionar a quienes cometen abusos”, es su conclusión. Un debate que no parece tener acogida entre las autoridades y que mientras no se regula, va dejando un reguero de estudiantes y manifestantes indefensos e inseguros frente a los propios vigilantes.

“La voz de los académicos está extraordinariamente ausente”: Augusto Parra habla del actual escenario en la UDEC

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Por Cecilia Ananías Soto

El pasado sábado 14 de mayo, las redes sociales se repletaron de imágenes, saludos e historias de la Universidad de Concepción, conmemorando su cumpleaños número 97. Y si bien este plantel es motivo de orgullo de los habitantes del Gran Concepción, también ha tenido sus altibajos…

A principios de este año, fueron despedidos cinco reconocidos académicos por “necesidades de la empresa” y sin aviso previo, dejando a muchos ramos, programas y alumnos tesistas “en el aire”. No es la primera vez que ocurre esto: en años anteriores, fueron despedidos en las mismas condiciones importantes profesores e investigadores, entre los que se cuentan el ingeniero informático, Dr. Andreas Polyméris y la docente de la Facultad de Artes, Moira Délano.

Además, se han conocido denuncias sobre acoso laboral, violencia de género y misoginia que no se han resuelto de manera transparente, generando malestar en la comunidad universitaria. Ante tal escenario, cabe preguntarse, ¿qué necesita reformularse en la universidad?

El ex rector de la Universidad de Concepción (1990-1997) y docente de la Carrera de Derecho, Augusto Parra Muñoz, es prudente a la hora de criticar la gestión de esta institución, pero tiene claro que hay problemas que son urgentes de mejorar.

Una mala señal

Al profesor Parra no le parece adecuado recurrir al recurso de “necesidades de la empresa” para despedir a un académico o trabajador de la universidad, porque ésta no funciona como cualquier otra compañía: “Para una universidad no hay nada más importante que sus académicos y sus trabajadores”, detalla.

Para él, la Udec “es una institución que descansa en la creatividad, capacidad y compromiso de su gente. Y tiene que cuidarlo por encima de cualquier otra consideración. Por lo mismo, no puede actuar utilizando categorías empresariales”, explica el ex rector.

Por esto es importante cuidar la estabilidad y dar incentivos para que mejore la institución, pero de manera sostenida y progresiva. “Usar este tipo de causal (de despido) es una mala señal, porque crea incertidumbre. Genera inestabilidad, se quiera o no se quiera. Y eso es contradictorio con lo que la institución requiere”, agrega.

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El proyecto colectivo

Pero, ¿cómo mejorar la comunicación entre las autoridades universitarias y los académicos y trabajadores? Este profesor especializado en Derecho Tributario cree que el tema radica en una mejor comunicación y volver a recuperar algo muy importante: un proyecto colectivo.

“Yo siempre sostuve que la magia que puede ejercer la autoridad y no me refiero sólo al rector, es lograr cruzar los proyectos individuales con el proyecto colectivo y por esa vía, lograr que todos se comprometan con algo en común. Que no se sientan en competencia con lo otro y que todos nos alegremos por lo que se hace, porque responde a una aspiración en común”, explica.

En 1994, el ex rector le propuso a la comunidad universitaria el plan de desarrollo estratégico de la universidad. “Ese plan se sociabilizó y discutió extensamente. Finalmente, fue aprobado y fue la carta de navegación de la universidad, conocido y respaldado por todos. Creo que no ha vuelto a haber un ejercicio de esa naturaleza y que la universidad lo necesita. Necesita reflexionar desde su gente sobre su sentido”, agrega.

La gestión de Parra también es muy recordada por sus cuentas públicas, las cuales eran realizadas en diciembre de cada año, para entregar información del estado y presupuesto de la universidad a la comunidad universitaria, lo cual incluía académicos y no académicos.

Un importante ejercicio de participación, considerando que en ese entonces “no teníamos los medios con los que se cuenta hoy día. Hoy, Internet puede reemplazar las asambleas de ese tipo; nuestro propio canal de TV puede servir (…) también la revista Panorama que está digitalizada. Creo que es una práctica indispensable que contribuye a la transparencia institucional y ojalá se retomara”, reafirma.

Estereotiipo | Flickr (cc)

Estereotiipo | Flickr (cc)

Los académicos en silencio

Actualmente, la participación en la universidad es baja, pero no se puede culpar exclusivamente a las autoridades. Las mismas elecciones de la Federación de Estudiantes contaron con muy bajos porcentajes de votación y el escenario se repite cuando se eligen autoridades en los departamentos.

Para el ex rector “tal vez, no sienten la necesidad de comprometerse en la vida de la institución, porque se acostumbraron a que haya una autoridad resolviendo los temas. Y porque están acostumbrados a aceptar lo que esta autoridad decida, sin pedir explicaciones de ningún tipo, guardándose sus juicios críticos”.

Parra siente que para un académico “es mucho más importante poder ganar un Fondecyt o ganar un proyecto interno en la universidad y enseguida, recluirse en su ambiente a desarrollar ese trabajo de investigación”.

Esto no sólo afecta a la universidad de manera interna, sino que también en procesos a nivel nacional: “Estamos en medio de un proceso de redefinición, no todo lo profundo que yo desearía, del marco legal en el que se mueven las universidades y de las políticas públicas que facilitan ese desarrollo. Pero el debate se va encerrando mucho, en un ámbito muy reducido y veo que la voz de los académicos está extraordinariamente ausente y eso es sumamente peligroso. Después no nos podemos quejar de lo que resulte de ese proceso, si no supimos reaccionar a tiempo”, es su llamado.

La democratización de las universidades

Si hay un tema que nunca pasa de moda en el debate universitario, es el sueño de tener una universidad más democrática, donde cada uno de sus elementos (académicos, trabajadores y estudiantes) pudiesen participar en sus decisiones. El ex rector cree que es muy conveniente y necesaria “una participación activa de la comunidad universitaria en la vida de la universidad. No hay que tenerle temor”.

El profesor Parra siempre recuerda el origen de las primeras universidades “la institución ya tiene más de mil de años, pero las primeras nacieron de agrupaciones y organizaciones de estudiantes que buscaban el conocimiento. Y ellos contrataban a sus profesores y elegían a sus directivos. Entonces, ¿cómo puede una institución, nacida de esa forma, ser renuente a la participación?”.

Pero él también sabe que los mecanismos de participación “hay que diseñarlos y administrarlos bien. Para no caer en un asambleísmo estéril que termine paralizando la vida de la universidad”, agrega. En el periodo en que este fue rector se crearon distintos órganos de participación, pero que con el tiempo fueron “quedando en el camino” por el poco compromiso de sus integrantes, así que él sabe que la mencionada baja participación es otro problema.

“Los académicos prefieren estar en sus laboratorios y oficinas, que asumir responsabilidades protagónicas en la definición de políticas o en programas de desarrollo de la institución”, agrega. Pero Parra no pierde la fe: “Con prudencia, naturalmente, se puede fortalecer la institución”.

Claudio Bustos (cc) | Flickr

Claudio Bustos (cc) | Flickr

Reencontrarse con la comunidad

Otra cosa que Augusto Parra ha notado en la universidad es que esta ha perdido el arraigo que tuvo tradicionalmente en la comunidad regional y local. A pesar de que las encuestas revelan que la comunidad valora mucho la universidad y que se identifica culturalmente con la UDEC, “esto no debe llevarnos a engaño. Hemos tendido a encerrarnos en nosotros mismos”, agrega con preocupación.

“La universidad chilena actual se ha desentendido de sus responsabilidades en los temas colectivos más acuciantes. Hoy, los centros de pensamiento y de elaboración de propuestas no están en las universidades. ¿Qué voz tienen las universidades en el proceso constituyente? Por ejemplo. ¿Pueden, siendo depositarias del conocimiento y de la experiencia histórica, desentenderse de un hecho tan relevante para la vida colectiva como lo es este?”, ejemplifica.

“Debe reconocerse que en esto ha habido una evolución muy negativa de la universidad chilena, que tiende a concentrarse en los propios desafíos de su existencia, a medirse en función de rankings que normalmente vienen del extranjero y a trabajar para rankear mejor. Creo que es mucho más importante nuestra real capacidad de respuesta a las demandas y exigencias de la sociedad a la que servimos”, concluye.

¿Cómo? Con la “creación de centros de carácter interdisciplinario y concentrados en resolver problemas. Piensa en lo que representó el EULA transformado en centro de ciencias ambientales. Creo que el impacto que tuvo y la forma en que ese modelo intentó ser replicado en otros lados, es un buen ejemplo. Pero en otros ámbitos, como salud, educación, desarrollo regional hay mucho campo para que la universidad pueda mejorar su oferta de servicios a la comunidad y así al fin pueda involucrarse más en su desarrollo”, es su reflexión final.

“Chiloé ha sido postergado por décadas”: Hablan dos expertos de la UdeC sobre la catástrofe en Los Lagos

Flickr

Por Cecilia Ananías Soto

Fue a finales de abril que los chilotes vieron con consternación como más de 5 kilómetros de playa quedaban tapizados de machas varadas, fenómeno que se repitió en gran parte de la región de Los Lagos. La mayoría de los moluscos estaban en estado de descomposición y los pocos que sobrevivieron no podían ser consumidos, ya que portaban la toxina paralizante de la marea roja.

Esta catástrofe natural, social y económica desató una enorme movilización, que hasta hoy tiene luchando a cada uno de los habitantes de la isla por soluciones dignas. En medio de este negro panorama, no se deja de buscar culpables: mientras los chilotes apuntan directamente a las salmoneras y las miles de toneladas de pescados muertos que lanzaron a las costas, el presidente del Colegio de Biólogos Marinos de Chile, Adolfo Velázquez, se lo atribuyó a fenómenos como “El Niño” y al Calentamiento Global.

Pero el biólogo marino de la Universidad de Concepción, Dr. Ciro Oyarzún, tiene una visión más amplia del tema y cree que todos estos factores pueden haberse combinado para crear lo que él llama “la tormenta perfecta”.

Un culpable silencioso

Este académico oriundo de Chiloé está consciente de que existen problemas a nivel planetario, como el Fenómeno del Niño Godzilla y el Calentamiento Global, además de fenómenos naturales como la marea roja. Pero este experto siente que no se ha discutido “qué ocurre con 30 años de materia orgánica acumulada en distintos puntos de la isla” a raíz del trabajo de las salmoneras.

Ciro Oyarzún | Facebook

“¿Nos han dicho cuántas miles de toneladas de alimento han ido a dar al mar cada año? Es cierto que una parte es tomada por los salmones. Pero hay otra parte que sencillamente cae al fondo marino, que son las fecas. Es un hecho conocido que bajo las jaulas existe un fondo casi muerto”, agrega. Este fenómeno se conoce como eutroficación y afecta fuertemente a los ecosistemas, porque baja la cantidad de oxígeno en el agua.

Por eso es enfático al señalar que “es posible que la marea roja, se esté produciendo por sí misma. Pero al encontrarse con este entorno saturado y las miles de toneladas de salmones en descomposición, los cuales cargaban una serie de sustancias que terminan siendo tóxicas, el problema se multiplica por mil y se genera lo que yo llamo una tormenta perfecta”, detalla.

¿Es normal la marea roja?

Alfredo Troncoso
El biólogo marino y oceanógrafo investigador de la Universidad de Concepción, Alfredo Troncoso, lleva años estudiando este fenómeno. De hecho, este investigador fue parte de una importante investigación llevada a cabo en Chiloé el 2003, liderada por el Dr. Marco Salamanca (UdeC), luego del “primer” evento de marea roja con toxina paralizante de los moluscos (VPM) el año 2002.

Lo dice entre comillas, porque tras colectar muestras de sedimento, encontraron evidencia de peaks anteriores de Alexandrium catenella -las microalgas que generan la toxina-, que se remontaban más de 100 años atrás. “Mucho antes de los cultivos de salmones y de choritos, había marea roja”, explica el investigador.

Las inusuales características del verano e inicio del otoño, escases de lluvias y estratificación de la columna de agua, eutroficación de las aguas agravó esta situación: “El aumento de la temperatura promedio del océano fue de 0.74°C el 2015. Entonces, si tienes mucha luz, temperaturas adecuadas y una cantidad de nutrientes disponibles, las condiciones estaban dadas para un florecimiento explosivo”.

Alexamdrium-catenella

Pero también siente que falta investigación más sistemática en la zona para poder determinar otros factores que hayan entrado en juego en esta catástrofe, como es el caso de los desechos orgánicos que dejan las salmoneras. En una de las investigaciones en las que participó, buscaron quistes (forma latente) de Alexandrium catenella en el sedimento de Chiloé, donde se descubrió algo muy peculiar.

“Lo que nos llamó la atención es que dentro de un sector de Quellón había una mayor concentración de estos quistes (…) y a esa zona llegaban buques (wellboat) que traen peces cosechados en otros lugares hacia las plantas de procesos”, detalla.

¿Puede matar la marea roja?

El Dr. Oyarzún explica que las mareas rojas a las que estamos acostumbrados, aunque afectan fuertemente la salud de las personas, son positivas para los moluscos, ya que estos “tienen su fisiología preparada para soportarlo y después de un tiempo, se liberan de la toxina, pero quedan bien alimentados, ya que reciben una gran cantidad de plancton”.

El problema es que “al parecer hay límites. En algunas especies se ha demostrado que cuando hay grandes cantidades de toxina neurotóxica, los moluscos pierden el control del pie con el que se anclan a la arena y la misma ola los termina removiendo”, explica.

“Si tenemos esos organismos con marea roja, que han acumulado mucha toxina y además tenemos encima aguas muy pobres en oxígeno, se dan todas las condiciones para que terminen muriendo y acaben depositados en las playas. ¿Y qué ocurre cuando un molusco cargado de toxinas se los come una gaviota o un lobo? Muere”, agrega.

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Él sabe que “no es fácil demostrar la relación directa, pero ya están apareciendo evidencias. En los primeros organismos muertos encontraron olores y sustancias que escapan mucho más allá de la marea roja”.

Alfredo Troncoso tiene sus dudas y cree que se pueden haber superpuesto varios fenómenos. Cuando hay 80 µg STX eq. × 100 gramos de carne significa que el marisco no puede ser consumido. “Hoy, las machas de Cucao mostraron más de 6.614. Eso es 83 veces más alto”, detalla.

Pero el año 1996, en Aysén se encontró la concentración más alta del mundo: 113.259 µg STX eq. y en esa ocasión “no hubo registro de si hubo muerte de moluscos en ese evento. Por lo que no podemos determinar si las machas murieron efectivamente por la marea roja”.

Para él hay muchas contradicciones: “quizás hubo una mezcla de fenómenos que se superpusieron, porque la misma gente dice que vio machas vivas enterrándose. No está claro: si no existe un muestreo hacia atrás, es difícil de determinar. Además que la toxina no debería afectar el impulso nervioso de los moluscos, ya que utilizan otros canales para la transmisión”, detalla Troncoso.

¿Qué debería hacer el Estado?

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El Dr. Ciro Oyarzún, quien comenzó sus estudios en la Escuela Pública de Queilen y trabajó por dos años en la Subsecretaría de Pesca, siente que “Chiloé ha sido postergado por décadas” y por eso “es obligación del aparato gubernamental de reaccionar a tiempo, llevando a los mejores especialistas de la zona. No podemos ser tan inocentes de creer que si tenemos una acumulación de materia orgánica sostenida, el ambiente no se resienta. Probablemente no es la única causa, pero lo ha potenciado”.

También siente que es importante que instalen un centro de investigación permanente en Chiloé, “el centralismo es terrible, el centro más cercano está en Puerto Montt. La investigación no es barata, pero es necesario invertir como país. Y sobre todo, ver la capacidad que tienen esos sistemas para tener cultivos. Si ya tenemos una reacción de los sistemas naturales, no hay que esperar más para tomar medidas drásticas”, concluye.

“Pititore”: El talentoso artista detrás del colorido nuevo mural de la UdeC

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Por Cecilia Ananías Soto

Cientos de estudiantes, profesores y transeúntes que recorren la Universidad de Concepción han posado la mirada en un nuevo y colorido mural que recorre las paredes del Foro. Mujeres amamantando, pescadores, kultrunes, matraces, cielos estrellados y bailarinas son algunos de los elementos que se apropian del cemento, convirtiendo este espacio en una galería al aire libre.

Pero aunque esta obra es contemplada a diario, pocos saben que detrás de ella se esconde la creatividad de Ernesto Guerrero Celis, mejor conocido por su seudónimo artístico: “Pititore”.

Este diseñador gráfico y artista oriundo de Conchalí vivió buena parte de su vida en Santiago, hasta que en 2013 decidió dejar atrás la cordillera y los grandes edificios por el verde de Concepción. El amor, la familia y su gran conciencia social lo trajeron hasta esta zona, donde no ha parado de dejar su marca, ya sea capturando la historia de Penco arriba de sus cerros o dándole una colorida identidad a bares como la Bodeguita de Nicanor.

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Sus constantes trabajos lo llevaron a ser contactado por la Vocalía de Cultura de la Universidad de Concepción, donde le propusieron crear un mural a partir del concepto de la triestamentalidad, (un gobierno universitario a partir de los tres estamentos: estudiantes, académicos y funcionarios). Una idea completamente nueva para “Pititore”, pero cuyo desafío asumió con felicidad y agradecimiento. Hoy, éste nos explica cómo se configuró la obra completa y qué historia se busca relatar.

La primera parte del mural –situada a la izquierda- surgió de manera conjunta, tras distintas conversaciones con la Federación de Estudiantes, vocalías y sindicatos: “Hay muchos personajes que ellos me entregaron y me dijeron que tenían que ir, y esta primera parte refleja todo lo que conversamos. Tiene que ver con la apertura de la universidad: integrar al minero, al pescador, al mismo trabajador de la universidad que podía hacer carrera acá”, explica.

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En la parte superior pintó varias casas, simbolizando uno de sus elementos favoritos: “me interesa mucho resaltar el barrio. Todo lo que somos es porque venimos de alguna parte. Somos representantes de los gestos, los olores y las tradiciones de estos barrios”, agrega.

Más abajo, a través de un colorido matraz y los engranajes, “Pititore” quiso incluir a las distintas carreras y disciplinas que conforman la universidad. Luego, “otras personas me pidieron que se incluyera nuestra raza originaria, la mapuche, por lo que incluí una trinidad entre la machi, el guerrero y el kultrún”, agrega.

Pero eso sí, “el resto del muro no estaba ni en bocetos” y las ideas fueron fluyendo y configurándose en el camino. Por ejemplo, al centro pintó a una bella mujer con una flor roja, la cual representa a las folcloristas y está inspirada en su misma compañera, la famosa cantante penquista “La Canarito”.

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Mientras que las nubes cercanas al Arco de la Universidad de Concepción son un guiño al conocido clima cambiante de esta ciudad, una especie de tributo a “TropiConce”. El Arco, el Campanil y la estatua que homenajea a los fundadores de la UdeC tampoco faltaron.

Otro gran detalle que llama la atención de este mural, es la gran presencia femenina. Su interés por las luchas de la mujer es profundamente personal: “Yo tengo una familia y tengo una mujer que es muy grosa, aguerrida, hace música y es la madre de mis dos hijos, entonces toda esa lucha me sensibiliza. Mis murales siempre apuntan a eso. De hecho, que haya puesto una mujer morena amamantando es importante”, precisa “Pititore”.

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La parte final –a la derecha- refleja su propia cosmovisión “con elementos como las estrellas, la luna y las manos apuntando hacia el futuro”, precisa. Es así como logró combinar conciencia social, personajes de la universidad y parte de la identidad de nuestra zona en una misma obra, lo cual lo tiene feliz y orgulloso.

“Yo me puse alegre cuando me invitaron y el proyecto terminó en lo que estamos viendo, un mural lleno de colores e información. Estuvimos dos días pintando y fue una bonita experiencia. Creo que se cumplió el objetivo”, puntualiza.

Respuesta desde Rectoría ante despidos injustificados de cinco académicos de la Udec

En enero del 2016, cinco académicos de la Universidad de Concepción fueron despedidos de manera injustificada y a horas de las vacaciones de verano de esta casa de estudios, no sólo afectando a estos profesionales y a sus familias, sino que también a todos los alumnos tesistas, ramos y programas que se encontraban a su cargo.

La delicadeza de este caso fue presentada ante el rector de nuestra universidad, Sergio Lavanchy, y esta fue su respuesta. A pesar de su negativa de investigar los despidos y de reincorporar a los académicos que lo deseen a sus antiguas funciones, se continuarán buscando nuevas instancias para el diálogo:0001

 

 

Carta de la Asociación de Académicos UdeC a la Rectoría por despidos injustificados

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Sr. Sergio Lavanchy Merino
Rector
Universidad de Concepción
Presente

Junto con saludarle, nos dirigimos a Ud. para manifestar nuestra preocupación por una serie de despidos que han afectado a varios docentes, miembros de nuestra agrupación.

El día 28 de Enero de 2016, cinco docentes fueron notificados de su desvinculación de la Institución, a saber: Fabiola Herrera, Rodrigo Herrera, Rodrigo Agurto, Daniel Jiménez y Juan Pablo Bascur. En todos los casos se argumenta que la razón principal de sus desvinculaciones responde a “necesidades de la Empresa derivada de la re-estructuración de los servicios”, sin que hasta la fecha los afectados hayan recibido mayores detalles sobre los motivos de esta medida.

Luego de haber conversado y recabado antecedentes de los docentes desvinculados, queremos manifestar que no encontramos razones académicas o administrativas que validen la decisión que fue ejecutada, sin que existan antecedentes de que los docentes mencionados hayan sido amonestados o hubiera existido algún proceso de sumario por haber incurrido en algún mal procedimiento, ya sea de carácter académico o administrativo. De hecho, hemos podido constatar que los docentes poseen la formación, capacidad y desempeño que se espera para un docente e investigador de la Universidad de Concepción, lo cual es avalado por las evaluaciones académicas a las cuáles cada uno se ha sometido periódicamente.

Existen múltiples procesos académicos que se ven profundamente afectados por estas repentinas desvinculaciones, sólo por mencionar algunos hechos puntuales podemos constatar que hay un programa de postgrado que perdió a su director, lo cual ha producido un sentimiento de incertidumbre entre los estudiantes regulares y los nuevos aceptados, cursos que se están ejecutando sin que los docentes reemplazantes tengan la preparación que corresponde a una institución como la nuestra, memorias y tesis de grado que han quedado sin finalizar y proyectos de docencia e investigación que se ven truncados de forma abrupta.

Estos antecedentes sirven para reflejar el daño que se ha producido a la labor académica, siendo cientos de estudiantes los que ven lacerada su formación sin que existan medidas reparatorias proporcionales a la gravedad del daño causado a su formación profesional.

Por otro lado, el que no haya existido proceso alguno que justifique estas desvinculaciones, lastima gravemente la institucionalidad y la integridad de la comunidad universitaria, particularmente en las unidades en las que se desempeñaban los docentes despedidos.

Representamos el sentir de la comunidad académica al señalar que esta situación ha generado un quiebre en la convivencia universitaria y es un acto que a todas luces merma y lesiona la imagen de la Universidad de Concepción, en tanto universidad de orientación pública, pluralista y democrática.

Dada esta situación y luego de haber recogido el sentir de nuestros asociadas y asociados, es que nos permitimos solicitar:
– Que se realice una investigación sobre el proceso que terminó en cada una de estas desvinculaciones, en la cual se analicen los currículums de los docentes y se tomen en cuenta tanto los resultados de sus evaluaciones académicas como la opinión de sus colegas y estudiantes.
– Esta investigación debe asegurar todas las medidas de probidad y transparencia que corresponden a un hecho que afecta a toda la comunidad académica, por lo que solicitamos que sea llevada a cabo por una comisión de pares externos a las Facultades involucradas que cumplan con criterios de independencia y objetividad.
– En caso de que esta investigación no respalde las desvinculaciones, que se re-integren a la planta académica a los docentes afectados con las medias reparatorias que correspondan, lo cual incluye el asegurar que puedan desempeñar sus funciones en las mejores condiciones.

Esta solicitud fue planteada al Vicerrector de Asuntos Económicos y Administrativos, Sr. Alejandro Santa María y al Director de Personal, Sr. Christián Chavarría, en reunión llevada a cabo el pasado día miércoles 30 de Marzo. En dicha reunión le manifestamos al Sr. Vicerrector nuestro deseo de enviar directamente a Ud. esta carta para luego solicitar una entrevista en la cual podamos dialogar en relación a lo planteado.

Esperamos que esta solicitud tenga buena acogida por vuestra parte.
Atentamente,
Directorio Asociación de Académicos y Académicas
Enrique Molina Garmendia, Universidad de Concepción

Comunicado Público de nuestra Asociación, UdeC 100 y Sindicato 1 de trabajadores ante desvinculaciones en la UdeC

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Concepción, 29 de Enero de 2016

En relación a los despidos de los que hemos tenido conocimiento durante el día de ayer, que han significado la desvinculación de cinco académicos de nuestra Universidad de Concepción, dos de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Geografía y tres de la Facultad de Ciencias Sociales; las organizaciones firmantes declaran:

  1. Se ha desvinculado a profesores y profesoras que actualmente están a cargo de numerosas asignaturas en sus respectivas carreras, con proyectos de investigación con financiamiento interno y externo en desarrollo, con proyectos de docencia, tesis y seminarios de finalización de carrera en curso. Algunos de ellos, además, han sido parte de procesos de acreditación y re-diseño de carreras de pregrado y de programas de postgrado;  siendo inclusive evaluados como sobresalientes en el último proceso al que se han presentado.
  2. El proceso en sí mismo no ha sido transparente. Se ha hecho uso de una causal de despido “por razones de la empresa” el día previo al inicio del feriado universitario, hasta donde sabemos, sin la existencia de amonestaciones o indicaciones previas que indicaran que existía algún tipo de disconformidad con su aporte a la institución, tampoco existieron sumarios de por medio, ni procedimientos acordes a lo que demanda el espíritu fundacional de nuestra Universidad.
  3. Es de conocimiento público que en algunos casos, los académicos desvinculados han manifestado abiertamente sus posiciones frente a distintas situaciones y acciones acontecidas en sus respectivas unidades académicas, en discrepancia con sus autoridades directas. De esta forma la desvinculación sin la existencia de sumarios conocidos no puede disociarse de eventuales acciones de represalias ante esas discrepancias, que no corresponden a la correcta práctica académica ni menos al espíritu fundacional de nuestra Universidad. Así, estas desvinculaciones, sin procesos transparentes e imparciales, vulneran el principio de pluralismo que debe regir en una institución como la Universidad de Concepción.
  4. Frente a esta situación, sorpresiva, inoportuna y que enturbia la convivencia y menoscaba la dignidad de la comunidad universitaria en su conjunto, reiteramos la necesidad de transparentar los procesos, más aún aquellos que involucren desvinculación del personal universitario y demandamos la puesta en marcha de instancias imparciales en estos procesos, que permitan a los afectados hacer sus descargos y en que puedan realizarse evaluaciones objetivas de cada caso.
  5. Asimismo, explicitamos el rol de una gestión universitaria ambivalente que en el contexto universitario actual y en el momento en que las políticas nacionales sobre educación superior están en plena discusión, demanda el reconocimiento de nuestra Universidad como universidad pública, demanda que compartimos, y – por otra – actúa en esta materia como empresa privada. prescindiendo sin previo aviso de académicos y académicas que hasta el día de hoy realizaban sus tareas universitarias.
  6. Al no existir antecedentes que fundamenten las decisiones adoptadas en estos cinco despidos, todos quienes entendemos la universidad como una entidad académica y no como empresa, manifestamos nuestra solidaridad y apoyo a los colegas desvinculados, porque estimamos que todo el personal requiere de un trato digno e informado y que, en pos del beneficio mayor de nuestra Universidad y de la comunidad universitaria, deben ser reintegrados a la brevedad.

Finalmente, solicitamos a las autoridades responsables que informen públicamente los fundamentos de sus decisiones, de tal modo que la comunidad universitaria conozca cómo operó en estos casos el principio de imparcialidad en estas decisiones.

Link para descarga: aquí

Asociación de Académicos y Académicas Enrique Molina
Garmendia-UdeC

Sindicato N°1 de Trabajadores UdeC

UDEC 100

Este miércoles se presenta en la UdeC el libro “La enfermedad de los sistemas de salud: miradas críticas y alternativas”

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Este miércoles 16, a las 15:30 horas en el Auditorio de la Facultad de Ciencias Veterinarias se llevará a cabo el lanzamiento del libro “La enfermedad de los sistemas de salud: miradas críticas y alternativas” editado por el profesor Jaime Llambías Wolff.

El libro será comentado por Paula Orue, del Depto. de Salud Pública, Facultad Medicina UdeC, y Cecilia Bustos, Vicedecana de la Facultad de Ciencias Sociales UdeC. … Leer más

Propuesta de Participación Triestamental de parte de nuestra Asociación

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Propuesta de Participación Triestamental
Asociación de Académicos y Académicas Enrique Molina Garmendia – UdeC

*Documento de trabajo
*La siguiente propuesta se basa en la presentación realizada ante la Comisión de Participación de la Universidad de Concepción 2015.

Antecedentes de encuesta

De acuerdo a una encuesta aplicada entre nuestros asociados podemos concluir que entre los y las académicas existe una marcada tendencia a considerar que la comunidad universitaria no está lo suficientemente bien representada en la toma de decisiones de la corporación Universidad de Concepción. Si sumamos los porcentajes que afirman que la comunidad no está bien representada (62%) y quienes señalan que la participación no es suficiente (30%), podemos señalar que un 90% de los y las académicas consideran que hay una marcada falta de participación democrática e la corporación Universidad de Concepción (Figura 1).

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Invitación a cena anual de nuestra Asociación

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Estimados/as Colegas:

Nos es muy grato extenderles la invitación a la cena de la Asociación de Académicos y Académicas que se llevará a cabo el día viernes 20 de Noviembre de 2015, a las 20 horas en el Casino “Los Patos”.

El valor de la entrada es de $6.000 para socios y socias con sus cuotas al día. Para quienes deseen invitar a acompañantes que no pertenecen a la Asociación, el valor de la cena es de $12.000 (el costo real de la cena sin subsidio de la Asociación).

Además de un exquisito menú, tendremos música y baile.

Para informaciones e inscripciones deben comunicarse con la tesorera de la Asociación, Clemencia Cabrera, al correo ccabrera@udec.cl

Les esperamos!

Un saludo afectuoso,

Carla Donoso
Secretaria de la Asociación